Un profesor le exige a sus alumnos que dejen sus teléfonos en los casilleros, y se hace tendencia

Oct 20, 2019 by apost team

Hace años había muchas menos distracciones que les impidieran a los jóvenes concentrarse en sus tareas escolares. Pero ahora, gracias a los avances tecnológicos, los estudiantes suelen llevar sus teléfonos celulares a todas partes. Y muchas veces se quedan pegados a sus móviles, justo cuando deberían estar prestándole atención a sus clases, tomando apuntes o haciendo sus deberes.

Se quedan enviando mensajes de texto, revisando sus cuentas en las redes sociales, o viendo videos. Así es como los jóvenes se pierden muchas oportunidades de aprendizaje. Pero un maestro decidió que ya era suficiente. Michael Lee, quien da clases en Spokane, Washington, tramó un ingenioso plan para mantener a sus estudiantes alejados de sus teléfonos celulares mientras estaban en su clase. Designó un lugar en el aula para que todos pusieran sus teléfonos allí hasta que se terminara la clase. Hay un espacio de almacenamiento en el salón, que consiste en unos pequeños cubículos equipados con cerraduras.

apost.com

La política de Michael establece que tan pronto como los estudiantes entren a su salón de clase, deben dejar sus teléfonos dentro de los cubículos, los cuales fueron asignados de forma individual. Durante la clase, los estudiantes se quedan con las llaves de sus cubículos, y cuando ésta termina, pueden ir a buscar sus teléfonos. El profesor Lee fue lo suficientemente considerado como para asegurarse de que los teléfonos puedan mantenerse conectados a los puertos de carga mientras están dentro de los casilleros. Lee explicó que su objetivo era brindarles a los niños la oportunidad de participar más en sus clases. Sorprendentemente, a los estudiantes no parece importarles descansar brevemente de sus aparatos electrónicos durante la clase de Michael.

Michael dijo que ninguno de sus estudiantes le ha preguntado si puede optar por no dejar su teléfono en los casilleros. Como profesor, ha notado que este plan ha tenido un impacto positivo en sus alumnos. Ahora parecen estar más atentos a sus deberes escolares. Los padres también parecen estar de acuerdo con el programa. De hecho, la iniciativa ha tenido resultados tan impresionantes, que otros maestros de la escuela están considerando implementar la misma política en sus propios salones.

¿Qué piensas de la creativa respuesta que le dio este profesor al uso excesivo del teléfono móvil en su salón de clases? ¿Estás de acuerdo con su solución? ¡Nos encantaría que dejes tu opinión en los comentarios! Pásale esta historia a tus amigos, sobre todo si son maestros, estudiantes, padres o representantes.