Un actor de Broadway le escribió una carta al niño autista que interrumpió su actuación
Sep 09, 2019 by apost team
"El Rey y yo" es un verdadero clásico de Broadway, y la estrella de teatro Kelvin Moon Loh siempre ha disfrutado mucho actuando en ella. Tal como lo creía el difunto director y productor Joseph Papp, Kelvin considera que el teatro fue creado para que todo el mundo lo pudiera disfrutar.
Loh no pudo contenerse más, y tuvo que contar una historia que nos da una lección a todos. Estaba en los escenarios de Broadway, durante una función de "El Rey y yo". Un niño autista estaba en la audiencia junto a su madre, viendo la obra, pero entonces algo pasó.
En la obra hay una fuerte escena de azotes, y el niño gritó en voz alta durante esa escena. Molestos, los espectadores observaron a la madre, que trataba de sacar a su hijo del recinto, pero el pequeño se negaba. En vez de retirarse, el niño empezó a gritar con más fuerza, al tiempo que se agarraba de la barandilla, para tratar de quedarse en el teatro.
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Los espectadores estaban furiosos, porque una función en vivo en Broadway puede llegar a costar cientos y hasta miles de dólares. Muchos asistentes pensaron que el espectáculo había quedado arruinado por culpa del niño. Algunos comentaron en voz alta que no podían creer que la madre hubiese llevado "a un niño así" a un recinto tan conservador.
Pero Kelvin Moon Loh no podía quedarse en silencio. En su página de Facebook, el actor escribió una larga carta abierta en defensa del niño autista, instando a los espectadores a tener compasión por el niño y por su madre.
La estrella de Broadway aplaudió a la madre por haber llevado a su hijo a la función matinal, buscando que el niño empezara a sentir amor por el teatro. El actor dijo que no pensaba regañar a la madre por los gritos de su hijo, que rompieron la tranquilidad del espectáculo. Tal vez el niño nunca había hecho algo así; tal vez tuvo un mal día, dijo Loh.
Luego, Kelvin puso en orden a la audiencia, diciéndoles que era importante tener compasión.
En la carta, Loh continuó diciendo que la madre hizo lo mejor que pudo. Un incidente similar ya había ocurrido en otra ocasión, durante la misma poderosa escena de los azotes. Una joven empezó a llorar a gritos, pero nadie dijo una palabra. Y no parecía ser autista. Eso no debería importarle a nadie, y nadie debería ser juzgado.
Esta es una gran historia de humanidad que nos hace reflexionar por un momento. ¿Qué opinas de que interrumpan una obra de Broadway? Por favor, deja tu comentario abajo y muéstrales esto a tus amigos. Tal vez se sientan conmovidos.