Tomar siestas puede reducir el estrés, mejorar la concentración y mucho más

Si crees que las siestas son solo para los niños, ¡te equivocas!

Los expertos señalan que las siestas pueden ser beneficiosas para todos. Dormir un poco a mitad del día puede mejorar la lucidez mental y la concentración. También mejora la forma en que tu cerebro maneja diversas situaciones, incluyendo la resolución de problemas, así como recordar eventos y aprender nuevas habilidades. Incluso puede mejorar un estado de ánimo irritable.

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Las siestas mejoran mucho más que la función cerebral y el bienestar emocional. También ayudan a regular el peso corporal, a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y a disminuir los niveles de estrés. En un estudio realizado en Grecia por el Colegio Estadounidense de Cardiología, los científicos encontraron algo interesante: las siestas parecían estar relacionadas con un menor riesgo de enfermedad cardíaca.

"La siesta del mediodía parece reducir los niveles de presión arterial en la misma magnitud que otros cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, la reducción en el consumo de sal y alcohol puede reducir los niveles de presión arterial entre 3 y 5 mm Hg", explicó Manolis Kallistratos, cardiólogo del Hospital General Asklepieion de Voula, Grecia.

"Estos hallazgos son importantes, porque una caída en la presión arterial de tan sólo 2 mm Hg puede reducir el riesgo de diversos eventos cardiovasculares, como un ataque cardíaco, hasta en un 10 por ciento".

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Otro estudio realizado por la NASA en 1990 reveló que las siestas tienen aún más beneficios. Estudiaron a pilotos comerciales que realizaban vuelos de larga distancia y los dividieron en dos grupos: un grupo tomó una siesta de 40 minutos previamente planificada, mientras que el otro grupo no lo hizo.

Lo que encontraron fue que el grupo de pilotos que sí durmió la siesta estaba más alerta y tenía mejor concentración que el grupo que no lo hizo, lo que también implica vuelos más seguros.

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¿Pero cómo deberíamos estar durmiendo la siesta? Según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos, hay más de una forma de tomar una siesta por la tarde:

  • Siestas programadas. Con este plan, la idea es ir a dormir aunque no nos sintamos somnolientos. Así podremos estar alertas más tarde.
  • Siestas de emergencia. Si te abruma el estrés o la fatiga, este es tu tipo de siesta.
  • Siestas regulares. Siguiendo esta opción, se busca que las siestas formen parte de nuestra rutina diaria.
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¿Cuánto tiempo debe durar la siesta? Eso depende. Diferentes duraciones tienen diferentes efectos. Las siestas de recarga de energía, por ejemplo, duran hasta 20 minutos: no caerás en un sueño profundo, lo que hará que sea más fácil despertarte y volver a la rutina. Por otra parte, con una siesta de una hora entrarás en un sueño más profundo, dándole a tu cerebro un aumento en la potencia de procesamiento; pero es posible que tengas que lidiar con una sensación de aturdimiento después de que te despiertes.

Tomar una siesta de 90 minutos te permitirá experimentar un ciclo completo de sueño. Es posible que sea más fácil despertar, ya que tu ciclo de sueño no se interrumpe. Una siesta con esta duración reducirá tu estrés, aumentará tu creatividad y te hará sentir renovado.

¿Te gustan las siestas? ¿Has considerado incluirlas dentro de tu rutina diaria? Déjanos tu opinión en los comentarios y asegúrate de pasarles esto a tus amigos y familiares.

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