Tenía faringitis estreptocócica y solo le recetaron analgésicos... Pero al día siguiente entró en cuidados intensivos

Nov 23, 2019 by apost team

Kevin Breen, un padre de tres hijos que vive en Michigan, se tomó un día libre en su trabajo porque tenía síntomas gripales. Fue al hospital para averiguar lo que le estaba pasando, pero las pruebas arrojaron resultados negativos tanto para la gripe como para el estreptococo. Así que los médicos lo mandaron de vuelta a su casa y solo le prescribieron analgésicos.

Según Today, los síntomas de Kevin siguieron empeorando, así que volvió a la sala de emergencias a la mañana siguiente, presentando mucho dolor. El médico descubrió que en realidad tenía una forma poco común de faringitis estreptocócica. Mientas tanto, su cuerpo había entrado en choque séptico. Kevin tuvo que ser ingresado en cuidados intensivos, y lo pusieron bajo un sistema de soporte vital. Los médicos se vieron obligados a amputar partes de sus extremidades.

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Kevin casi se muere debido a la respuesta que tuvo su sistema inmunológico ante las bacterias. Los médicos realizaron una segunda prueba de faringitis estreptocócica, y esta vez salió positiva. La infección se había extendido de la garganta al abdomen. Su esposa Julie habló con los reporteros de Today sobre lo terrible que fue la experiencia.

"Recuerdo que le dije: 'Kevin, si quieres puedes llorar'", contó la mujer.

A medida que la enfermedad progresaba, las manos y los pies de Kevin se pusieron negros. Los médicos le habían dado un tratamiento para dirigir el flujo sanguíneo de sus extremidades a sus otros órganos, con el fin de ayudarlo a sobrevivir, pero sus manos y sus pies terminaron sufriendo mucho daño. Los médicos tuvieron que amputarle la mano izquierda, parte de la derecha y ambas piernas.

Kevin tuvo que aprender a vivir con esta debilitante condición. Explicó que al principio era como un bebé, porque su esposa tenía que hacer todo por él. Sin embargo, tuvo que aprender a ser más autosuficiente, para no ser una carga tan pesada para Julie.

Kevin es el segundo hombre en todo el mundo que ha sido diagnosticado con esta extraña enfermedad, según informa Today. Actualmente sigue llevando una vida activa y hace cosas que nunca pensó que podría volver a hacer. Su proceso de recuperación ha sido difícil, pero le da todo el crédito a su esposa, quien lo ayudó a superar ese trance. Hoy en día Kevin puede caminar usando prótesis para piernas, y también tiene una mano robótica que le permite realizar muchas tareas cotidianas por sí mismo.

Pensó que iba a tener que mantenerse confinado a una silla de ruedas por el resto de su vida, pero está viviendo una vida activa: incluso practica esquí acuático. Ya no necesita mucha ayuda de su esposa, y de hecho la está ayudando a criar a sus tres hijos.

¿Crees que podrías haber superado una prueba así como lo hizo Kevin? Déjanos tu opinión en la sección de comentarios, y comparte este artículo con todos tus amigos y familiares para que se sientan inspirados por el coraje de Kevin.