Pastor alemán muy emocionado se convierte en el rompecorazones de internet al fracasar en prueba para ser perro de servicio

Dic 30, 2018 by apost team

Sin duda los perros son los mejores amigos del hombre. Algunos tienen habilidades extra especiales y se pueden entrenar para que sean perros de servicio que satisfagan una gran variedad de necesidades. Que se conviertan en un perro de servicio es un proceso tedioso, uno que requiere de un largo entrenamiento a cargo de experimentados profesionales. Una de las instalaciones en las que se dedican a impartir este entrenamiento es Double H Canine Training Academy en Louisville, Kentuchy, en donde tienen la creencia de que todo perro puede ser capacitado.

Ya que todo perro es único, no practican una rutina específica de entrenamiento. En lugar de eso, se enfocan en las necesidades particulares del perro para encontrar la mejor forma de entrenarlo.

Cuando un singular cachorro se presentó a la academia de capacitación -un pastor alemán llamado Ryker- no hizo falta demasiado para que supieran que necesitaría un poco más de atención. Incluso los entrenadores más experimentados no estaban preparados para lo gracioso que serían los ejercicios de entrenamiento de Ryker.

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Primero intentaron que hiciera una tarea sencilla: que fuera a buscar algo. Cuando el entrenador le pidió que buscara una botella de agua y se la diera, Ryker mordió la botella y botó el agua en todas las direcciones.

Ya que en el ejercicio de ir a buscar algo no le fue tan bien, los entrenadores decidieron probar una tarea todavía más sencilla: que guiara a una persona con una andadera por un camino de obstáculos. El cachorro se distrajo tanto con las pelotas de tenis en las patas de la andadera que empezó a jalarlas para que fueran su nuevo juguete para masticar. El momento fue tan gracioso e inesperado que incluso los entrenadores no podían evitar partirse de risa.

Aunque Ryker no estaba mostrando demasiado potencial para convertirse en perro de servicio, los entrenadores de Double H no estaban listos para rendirse. En la próxima actividad intentaron que Ryker abriera un refrigerador. En eso también fracasó, pues se quedó fascinado mordiendo la manilla y casi tumbó el refrigerador.

Se hizo un último intento para entrenar a Ryker. En esta ocasión, los entrenadores le pidieron al perro que halara una silla de ruedas por el piso. Ya que es de contextura robusta, pensaron que sería una tarea fácil, pero tal vez fue demasiado fácil pues el entusiasmo de Ryker hizo que se emocionara tanto que saliera corriendo y casi hiciera que el entrenador se cayera de la silla de ruedas.

Tal vez Ryker no está hecho para ser un perro de servicio, pero algo sí es seguro: va a ser un excelente compañero para un afortunado dueño. Si te encantó la historia de Ryker, no dejes de compartir este video con otros para que sean testigo del asombroso espíritu de este cachorro.