Mujer renuncia a su trabajo para cuidar de su esposo, pues considera "que los hombres tienen que ser consentidos por sus esposas"
Oct 05, 2019 by apost team
Katrina Holte abandonó su carrera apenas al tener 30 años para convertirse en ama de casa. Desde septiembre del 2018, Holte, quien solía trabajar en un ajetreado departamento de recursos humanos, ahora realiza labores hogareñas mientras espera por su esposo para atenderlo en su casa en Hillsboro, Oregon.
A pesar de que vende su ropa hecha en casa para sumar para el presupuesto de su hogar, la nueva vida de Katrina se parece a la clásica vida de las esposas que se quedaban en casa, aunque resulta algo nuevo en la moderna era del feminismo.
¿Qué serías capaz de hacer por tu cónyuge? Sin duda, muchos de nosotros haríamos hasta lo imposible porque nuestra pareja esté feliz. Después de todo, mientras más feliz es tu pareja, ¡más feliz eres tú!
No obstante, Katrina Holte llevó las cosas a un extremo que muchas mujeres han estado evitando desde la década de 1950. Renunció a un lucrativo trabajo como empleada en un departamento de recursos humanos para mantener contento a su esposo en su pintoresca casa de estilo inglés.
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Holte despierta ahora cada mañana a las 6:30, arregla la ropa de su esposo, le prepara el desayuno y le guarda el almuerzo antes de que salga a la oficina. Décadas atrás esto sencillamente se llamaba matrimonio. En el mundo moderno de hoy en el que las mujeres abundan en el mercado laboral, esto parece estar del lado revolucionario.
Katrina pasa sus días lavando ropa, pasando la aspiradora, quitando el polvo y cosiendo ropa hecha en casa, la cual vende internacionalmente a través de su sitio web.
Sin embargo, para dejarlo claro, Katrina Holte no hizo este cambio únicamente por el beneficio de su esposo. Estaba cansada y agotada de trabajar en un ajetreado departamento de recursos humanos en una ciudad.
“Siento que estoy viviendo de la forma en la que siempre deseé", dijo Katrina en una entrevista para The Mirror. “Es mi vida soñada y mi esposo comparte mi visión”.
El estrés del trabajo generó que Holte se quedara más tiempo en casa, lugar donde es amada y valorada. Volver al pasado a las caducadas normas de género con el rol de ama de casa no es algo que moleste a Katrina.
“Es mucho trabajo. Limpio un montón de platos, lavo y plancho”, y agregó Katrina, "pero me encanta y me está ayudando a cuidar de mi esposo, lo cual me hace realmente feliz".
Katrina comenta que ella sinceramente ama esos "valores de la vieja escuela" y que le gusta pasar horas solo asegurándose de que todo está en su lugar. También se viste con ropa que hace ella misma inspirada en la década de 1950 y decora su casa también con este estilo.
Tanto Katrina como su esposo Lars insisten en que esta es su decisión y que ambos se benefician de este tradicional rol.
¿Cómo te hace sentir la decisión de Katrina? ¿Serías capaz de cambiar así por tu cónyuge? ¿Te imaginas vivir buscando inspiración en una era pasada? Nos encantaría escuchar tu opinión sobre el estilo de vida de Katrina Holte.