Joven con "muerte cerebral" se despierta de un coma después de que una amiga de la familia rezara por ella
Nov 01, 2019 by apost team
Mucha gente dice que todos los días ocurren supuestos milagros, pero el milagro que te vamos a contar a continuación parece ser uno verdadero. A una adolescente la declararon con "muerte cerebral" y estaban a punto de retirarle el soporte vital. Fue entonces cuando Dios intervino y le salvó la vida. ¡El final de esta historia te va a encantar!
El 17 de septiembre de 2011, los familiares de Taylor Hale fueron a visitarla en el hospital para despedirse de ella. Antes de ir, habían estado preparando su funeral.
Taylor Hale era como cualquier otra jovencita de 14 años: tenía muchas esperanzas y sueños sobre el futuro. Pero lamentablemente sufrió un terrible accidente.
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El accidente
El 11 de septiembre, Taylor estaba haciendo lo que todas las demás jóvenes estaban haciendo, pero al final, sus padres tuvieron que enfrentarse con la triste situación de tener que despedirse de su hija para siempre.
Ese día, la escuela secundaria de Waukee jugó su primer partido de fútbol, y Taylor había ido a la casa de su amiga para celebrar el acontecimiento. Después de un tiempo, un chico decidió irse, pero Taylor y otro amigo le pidieron que se quedara.
Las chicas decidieron ponerse a saltar encima del auto del joven, para que no pudiera irse. A él no parecía importarle, y de todos modos retrocedió su auto para alejarse, mientras las chicas todavía estaban encima. Una chica se cayó del vehículo, pero no resultó herida. Taylor, sin embargo, permaneció en el coche durante varios segundos antes de caerse.
Cuando finalmente cayó al suelo, no se volvió a parar, a pesar de que sus amigos la llamaban por su nombre. La situación parecía ser bastante grave, así que alguien llamó a una ambulancia. Otra amiga llamó a Stacy Henningsen, la madre de Taylor.
Le dijo que Taylor había sufrido un accidente, y que estaban esperando que llegara un ambulancia.
Una triste realidad
En el hospital, los médicos de Taylor descubrieron que había sufrido una lesión cerebral grave.
El equipo médico la forzó a entrar en coma para que su cerebro tuviera oportunidad de curarse. Pero el tratamiento no tuvo el resultado que todos esperaban: Taylor no logró despertar ni hablar. Permaneció en ese estado durante una semana, y las cosas empeoraron aún más. El 17 de septiembre, Taylor sufrió una hemorragia cerebral.
Cuando llegó al hospital, los médicos le dieron un pronóstico desalentador, pero empeoró aún más cuando una parte de su cerebro se hundió de nuevo en el canal espinal, a pesar de que todo el personal estaba tratando de salvarle la vida desesperadamente.
A esas alturas, la enérgica adolescente que todos conocían estaba acercándose al final de su vida. Los médicos de Taylor le informaron a su familia que no había nada que pudieran hacer por ella, y que iba a permanecer en coma hasta que muriera.
Los médicos también les dijeron a sus padres que el cerebro de Taylor estaba "como un puré", y que lo mejor sería retirarle el soporte vital. Les aconsejaron que comenzaran a hacer los arreglos funerarios, y les preguntaron si considerarían la posibilidad de donar los órganos de la chica.
El Dr. Jeff Stickel era amigo de la familia Hale, y dijo que sintió que había sido llamado para visitar a Taylor en el hospital. Stickel era quiropráctico, y pensó que Dios podría curar a Taylor.
Al principio, la madre y el padre de Taylor no dijeron nada, porque no querían hacerse ilusiones cuando en realidad no había ninguna esperanza.
El padre de Taylor le preguntó al Dr. Stickel si alguna vez había atendido a un paciente inconsciente, y éste le respondió que no. Al escuchar esa respuesta, Chuck, el padre de Taylor, no le dio permiso al Dr. Stickel para tratar a su hija.
Aunque el Dr. Stickel tiene su propia oficina quiropráctica, entendió la negativa de Chuck. En vez de insistir en tratarla, sugirió que rezaran por Taylor, y todos estuvieron de acuerdo. El Dr. Stickel puso sus manos en el cuello de Taylor, y todos oraron y le pidieron a Dios que la sanara. Le agradecieron al Dr. Stickel por la oración, y dejaron que se fuera.
¡Ocurre el milagro!
Al poco tiempo, los médicos llegaron para retirarle a Taylor el soporte vital que la mantenía con vida. Pero no podían creer lo que estaban viendo. ¡Taylor empezó a tratar de respirar por sí misma!
Conmocionados, los médicos empezaron a reconectarle el soporte vital desesperadamente. Con el paso del tiempo, Taylor comenzó a mostrar más signos de mejora. Y al final se despertó del coma, de una vez por todas.
Chuck le dio todo el crédito a Dios. Dijo que Él hizo que ocurriera un milagro.
La familia de Taylor se sintió reconfortada, porque en vez de ponerse a planificar un funeral, empezaron a ayudar a su hija a rehabilitarse. Fue un camino difícil para Taylor, porque tuvo que aprender a hacer todo de nuevo: caminar, hablar, masticar y tragar. Poco a poco, Taylor pasó de estar en una silla de ruedas a usar una andadera, y actualmente puede caminar sin ayuda.
Stacy siempre recuerda el miedo que sintió de perder a su hija, y también considera que lo que ocurrió fue un milagro.
Si estás tan feliz como nosotros por la recuperación de Taylor, comparte este artículo para que tus amigos también puedan disfrutar de esta historia.