Esta tímida madre de tres niños se hizo un espectacular cambio de imagen

Sep 05, 2019 by apost team

Un cambio de imagen no solo cambia el exterior de una persona. Cuando mejoramos nuestra apariencia, muchas cosas mágicas suceden a lo interno. Podemos llegar a tener más confianza en nosotros mismos, e incluso podemos llegar a tener más autoestima.

Esta madre se ha pasado los últimos años de su vida cuidando a sus tres hijos pequeños. Pero hace poco volvió a recordar lo que significa pensar en ella misma por más de cinco minutos. Rachel Ray invitó a Samantha a su programa de televisión. En los últimos años no le había dedicado demasiado tiempo a su apariencia personal, y todo era nuevo para ella.

Tenía un bonito cabello, largo y oscuro, pero casi nunca se lo peinaba. Su pelo estaba tan largo, que se acostumbró a donar mechones de vez en cuando, sobre todo después de que dio a luz a sus hijos.

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El estilista de Rachel Ray resultó ser perfecto para Samantha. Tuvo la idea de hacerle a Samantha un hermoso corte de pelo que pudiera encajar con su ocupada vida de madre. El corte iba a quedar espectacular, manteniendo su cabello con una longitud lo suficientemente práctica como para que pudiera peinarlo fácilmente cuando fuera necesario.

Unos tacones de punta fina serían muy poco prácticos para esta madre de tres niños, pero de todas formas iba a recibir un cambio de imagen total, de los pies a la cabeza, que se ajustara a su estilo de vida.

Lo primero que tenían que hacer era cortarle el pelo para luego donarlo. Después de cortarse el pelo, Samantha dijo que sentía su cabeza "muy liviana", pero también se sintió más ligera emocionalmente. Samantha quería poder peinarse ella misma, así que no quería que le cortaran todo el cabello. El estilista se lo cortó justo por debajo de los hombros, para que tuviera espacio para acomodárselo a su antojo.

El público no pudo ver todo el cambio de imagen, pero sí la parte más importante. A Samantha le dieron un pequeño vestido negro para que lo usara con tacones rojos, y cuando regresó al escenario, lucía una sonrisa de oreja a oreja.


Ahora el cabello de Samantha le llega a los hombros, y puede ser ondulado. No le permitieron verse en ningún espejo hasta que llegó al escenario, y cuando le trajeron uno, no podía dejar de sonreír ante su reflejo. Y hasta sacudió su cabello ante las cámaras.

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