Esposa embarazada comienza a sentir las contracciones mientras espera que su marido marine llegue al país

Ene 08, 2020 by apost team

La vida puede ser algo difícil, pero al menos tienes algo de control sobre tus propias decisiones vitales. Cuando se trata de un bebé que ya está listo para venir a este mundo, simplemente debes prepararte y esperar que todo salga bien. Este fue, definitivamente, el caso de una joven mujer que estaba embarazada y decidida a dar a luz con su marido a su lado.

Katrina, madre de una niña y con otra de camino, esperaba que su marido volviera a casa desde el extranjero. Él estaba sirviendo en una misión en Afganistán y, por desgracia, se perdió el nacimiento de su primera hija, así que Katrina y su esposo Marc querían asegurarse de que todo estaba preparado adecuadamente para el nacimiento de su segunda hija.

Irónicamente, la pareja bromeaba sobre el hecho de que la nueva hija naciera antes de que Marc regresara, pero no eran conscientes de las altas probabilidades de que eso fuera cierto.

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Mientras esperaban la llegada de Marc, la pareja habló y aunque Katrina ya estaba embarazada de nueve meses, parecía que Marc tenía muy pocas posibilidades de perderse la llegada a este mundo de la bebé número dos. Mientras Katrina seguía la pista al vuelo de Marc, sintió un dolor abdominal, y se dio cuenta de que la cosa iba a acabar adelantándose.

Por su experiencia con el anterior parto, Katrina supo que el bebé iba a llegar, pero había un problema: no había forma de decírselo a Marc porque todavía estaba en el avión.

Decidida a esperar a su marido, se inventó un cartel que decía: "No es un simulacro, ¡el bebé llega!". Las contracciones se intensificaban, y todavía no había señal alguna de Marc. Incapaz de esperar más tiempo, Katrina y su hija tuvieron que salir para ir a que Katrina pudiera dar a luz a su segunda hija.

En cuanto Marc aterrizó y vio las numerosas llamadas perdidas y mensajes de texto de Katrina, se volvió loco para bajar del avión cuanto antes. Empujaba a la gente mientras les informaba de sus grandes noticias y, por suerte para él, estos eran comprensivos y lo dejaban pasar rápidamente.

Marc lo logró y llegó al hospital a tiempo para ver cómo su esposa daba a luz a la bebé Juliana. La familia sintió absoluta felicidad al ver que Marc iba a poder presenciar el nacimiento de su hija. Pasaron los siguientes meses dándose todo el amor posible.

¿Has oído alguna vez una historia más dulce de bienvenida a un papá marine o a uno que esté lejos? Dínoslo en la sección de comentarios, ¡y asegúrate de compartir esto con tus amigos y familiares!