Es un excelente estudiante, pero sus familiares nunca han ido a sus actos de graduación
Oct 29, 2019 by apost team
Cuando alguien se gradúa de la universidad, es el momento ideal para celebrar con los familiares y amigos. A cualquiera se le salen las lágrimas de felicidad, porque el acto de graduación marca el desenlace de una larga travesía, el momento en que finalmente se recibe el ansiado título. Lamentablemente, hay lágrimas que ruedan debido a la tristeza, no a la alegría.
For Illustration Purposes Only (With Models) - istockphoto.com/Rattankun Thongbun
Jeric Rivas es un estudiante que se graduó hace poco. Sin embargo, el chico describió su ceremonia de graduación como "triste y divertida al mismo tiempo". Recibió su diploma del Instituto La Concepción, ubicado en San José del Monte, Filipinas, junto a sus compañeros de clase. El detalle fue que su familia no iba a poder estar allí.
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Él compartió su experiencia a través de las redes sociales. El hecho de que sus familiares no asistieran a sus graduaciones terminó convirtiéndose en un patrón, el cual se ha estado repitiendo desde que él era un niño. Jeric recordó cuando estaba en la escuela primaria: había ganado un premio, y se suponía que algún miembro de su familia le iba a imponer la medalla cuando estuviera en la tarima. Pero nadie de su familia se hizo presente, así que simplemente no pudo aceptar su medalla en el escenario como los otros niños.
Poco después, Jeric se ganó otro premio. En esta ocasión, le tuvo que pedir ayuda a los padres de uno de sus amigos. Fueron ellos quienes le entregaron el reconocimiento que tanto se merecía por su arduo trabajo. Esa experiencia fue gratificante, pero desgarradora a la vez. Jeric ha tratado de mantener su optimismo, y se ha enfocado en sus estudios, a pesar de que no recibe ningún apoyo de su familia. Para poder pagar la universidad, tuvo que mudarse de casa y empezar a trabajar.
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Finalmente, tanto esfuerzo y tanta disciplina rindieron sus frutos. El muchacho acaba de obtener su título en Criminología, en el mismo Instituto La Concepción, el cual ofrece estudios desde el nivel preescolar hasta el nivel superior. Llegó el día de la graduación, un momento que llena de emoción a todos los estudiantes. Pero él lloraba, porque nuevamente su familia no iba a estar presente para darle su apoyo. Se sentó en un rincón del salón, y lloró amargamente. Sentía envidia hacia sus compañeros de clase, que sí estaban rodeados por sus familiares.
Cada vez que alguno de sus compañeros de clase subía al escenario, Jeric se llenaba de más angustia, ya que, por lo visto, iba a tener que presentarse en el escenario solo. Sin embargo, cuando le tocó subir al escenario, uno de sus profesores se le acercó. Lo abrazó, y finalmente Jeric pudo tener a alguien a su lado mientras obtenía su diploma.
A través de las redes sociales, le agradeció a todas las personas que le brindaron su apoyo y ayuda a lo largo de sus años de estudio. Y a pesar de todo, también le dirigió ese escrito a su familia. Un buen apoyo es crucial para alcanzar el éxito. Aunque la familia de Jeric no le dio el apoyo que tanto se merecía, su escuela sí le dio el apoyo que necesitaba.
¿Tu familia te ha apoyado lo necesario a lo largo de tu vida? Déjanos tu opinión en los comentarios, y no te olvides de darle a otros la oportunidad de leer esta historia, compartiendo este artículo.