El ADN extraído de un vaso de refresco ayudó a esclarecer un asesinato cometido hace 30 años
Oct 07, 2019 by apost team
Perder a un ser querido por culpa de la criminalidad siempre es desgarrador. Pero si la persona responsable del crimen nunca es capturada, el dolor es aun mayor. Hace poco los periódicos publicaron los detalles de una nueva investigación, la cual ha ayudado a la policía a identificar al perpetrador de un asesinato que ocurrió hace 30 años.
Mandy Stavik estudiaba en la Universidad Central de Washington, pero había regresado a su casa para celebrar el Día de Acción de Gracias. En ese fatídico día de noviembre de 1989, Mandy salió a correr con su perro. Como había pasado un buen tiempo y la chica no regresaba, sus familiares empezaron a preocuparse. Sus peores temores fueron confirmados, ya que las autoridades encontraron el cuerpo desnudo de Mandy pocos días después.
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El asesinato de Mandy Stavik permaneció sin resolver durante décadas, pero en 2009 un detective llamado Kevin Bowhay empezó una nueva investigación sobre los detalles del caso. Cuando Mandy fue asesinada, varios hombres vivían en la zona. La policía les pidió a todos que entregaran una muestra de ADN, según explica el periódico The Daily Mail. Sospechosamente, un hombre llamado Timothy Bass se negó a proporcionar voluntariamente su muestra de ADN.
Al no tener ninguna coincidencia de ADN ni nuevas pistas que seguir, la investigación se paralizó de nuevo; hasta que uno de los compañeros de trabajo de Timothy Bass descubrió que el hombre era sospechoso en un caso de asesinato, y le entregó a la policía una lata de Coca-Cola y una taza que había usado. El análisis de ADN logró comprobar que Timothy Bass, quien ya tenía 51 años, era el asesino de Mandy Stavik.
La madre de Mandy estaba celebrando su cumpleaños justo cuando se enteró de que el asesino de su hija había sido arrestado. Las irrefutables pruebas condujeron a la condena de Timothy Bass por asesinato y violación. Actualmente está cumpliendo una condena de casi 27 años de prisión.
A veces la verdad puede salir a flote años después de que se cometió un crimen, incluso cuando parecía que se había perdido toda esperanza. Si conoces a alguien que se enfrenta a probabilidades aparentemente imposibles, envíale esta historia. Al final, una familia logró que se hiciera justicia, honrando así la memoria de su hija, gracias a la constancia de los investigadores.