Dueña le niega a una madre que su hija acaricie a su perro de asistencia, y la madre se flipa un rato

Megan Stoff, junto con su perra Nala, estaba visitando una tienda local en un centro comercial que está ubicado en Pittsburgh. Mientras estaban ahí, la madre de una niña pequeña se acercó a Megan y le preguntó si podían acariciar a su perro de servicio, que estaba trabajando.

Megan asegura que todo el tiempo le preguntan si pueden acariciar a sus perros de servicio. Respondió como siempre lo hace: "No". No puede dejar que nadie acaricie a Nala porque está trabajando y en entrenamiento y esto trastornaría el proceso de aprendizaje. Luego de recibir la respuesta de Megan, la mamá continuó caminando. Megan pensó que era el final de la conversación, pero estaba equivocada.

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Apenas pasaron unos pocos minutos hasta que la mamá regresó hasta ella. Con su hija colgada en sus brazos, intenta comenzar una discusión con Megan. La madre estaba extremadamente molesta por la respuesta de Megan y simplemente no quería dar su brazo a torcer. Le dijo a Megan que en lugar de haber respondido que no, debió haber respondido de una forma diferente, mostrando más empatía. Habría preferido escuchar una disculpa por parte de Megan y que el perro estaba en entrenamiento.

Incluso fue capaz de quejarse de que Megan no tenía una señalización que permitiera saber a los demás que no se debe pedir acariciar a los perros. Nala tenía puesto un chaleco y lo lleva siempre cuando está en entrenamiento, pues está cubierto con parches que indican que es un perro de servicio. El evento llegó al punto en que la mamá llamó a la seguridad del centro comercial. Megan estaba sorprendida por lo lejos que esta madre estaba dispuesta a llegar solo por haber recibido un "No" como respuesta.

¿Crees que Megan hizo lo correcto o estás de acuerdo con la mamá? Tal vez tienes una idea completamente diferente de cómo debió haberse desarrollado toda la situación. ¡Echa un vistazo al video y cuéntanos qué opinas!