¡Adiós a los asilos de ancianos! La nueva tendencia es la vivienda compartida con amigos

Olvídate de las residencias de ancianos que huelen a medicamentos y a vejez

¡Adiós a los asilos de ancianos! La nueva tendencia es la convivencia con los amigos

Olvídate de los asilos de ancianos que huelen a medicamentos y a vejez. Los asilos de ancianos ya no son la tendencia cuando se trata de la atención a personas mayores. Más y más gente está buscando opciones de alojamiento junto a sus amigos. Esto mejora la calidad de vida de las personas, es rentable y tiene menos riesgo. Las familias ya no tienen que preocuparse por cuál asilo de ancianos elegir. En cambio, hay espacios donde las personas mayores pueden socializar y vivir una vida plena, incluso en sus últimos años. Lo siguiente incluye todo lo que necesitas saber sobre la nueva tendencia de vivienda compartida para la vida de las personas mayores.

Lo básico sobre la vivienda compartida de los ancianos

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Una comunidad de vivienda compartida es un lugar donde las personas mayores tienen su propio espacio con sus amigos. Básicamente, piensa en ello como una residencia universitaria de mejores amigos, pero para ancianos. Las comodidades son una sala de estar compartida, un espacio para hacer ejercicios, biblioteca, jardín y más. Les da a las personas mayores la oportunidad de construir su propio espacio en un ambiente único. No tienen que vivir con extraños ni tener un compañero de habitación, pero siguen teniendo una vida social al alcance. Comunidades como estas se desarrollaron por primera vez en la década de 1960 en Dinamarca y empezaron a aparecer en los Estados Unidos en los últimos años de la década de 1980. A medida que la generación baby boomer se hace más vieja y necesita de asilos, se ha venido desarrollando la tendencia de la vivienda compartida en los últimos años. La gente no quiere mudarse a los asilos de ancianos ni tener compañeros de habitación que no conocen. En cambio, quieren encontrar un punto medio para cuando envejezcan. Las personas mayores pueden mudarse con amigos que ya tienen o controlar qué personas entran al lugar. Enfermeras o profesionales de la salud tal vez visiten el lugar, pero son los ancianos los que tienen el control de la comunidad.

Calidad de vida

Los asilos tradicionales pueden parecer un hospital. Los ancianos enfrentan una horda de dificultades mentales como la depresión cuando viven en un ambiente estéril sin sus seres queridos. Hay un estigma asociado con lugares como estos que es como el lugar donde las personas se desgastan antes de morirse. La vivienda compartida es la favorita porque los ancianos tienen el control sobre la comunidad y no se sienten tan aislados. Las personas mayores pueden vivir con sus amigos y disfrutar de una vida juntos en lugar de ser llevadas a una casa de retiro donde tal vez no conozcan a los otros residentes. Esto mejora la salud emocional de las personas y hace que sientan que tienen mayor control de su destino. Además, las familias no tendrán que lidiar con el peso de que dejaron a su anciano familiar o lo "tiraron" en un asilo.

Amistad y comunidad

Los espacios de vivienda compartida son emocionantes para los ancianos porque tienen amigos cerca y un montón de actividades para mantenerse ocupados. Por ejemplo, los ancianos pueden hacer jardinería juntos, ver televisión juntos e incluso cocinar juntos. Ya no tienen por qué sentirse aislados o solos porque tienen una comunidad de amigos a su alrededor. Esto hace que envejecer sea llevadero, incluso hasta divertido. Los ancianos también pueden intercambiar consejos e información y sentir que tienen un sistema de apoyo que está atravesando las mismas cosas que ellos.

Mantenerse activos amigos

Es difícil permanecer entusiasmado con el ejercicio si el anciano vive solo o está en un estéril asilo de ancianos. Sin embargo, es más fácil permanecer activo si tienes amigos que están contigo y te piden que vayas con ellos a caminar o a trabajar en el jardín. Un sistema de apoyo fuerte mantiene a las personas felices tanto física como mentalmente. Los grupos de vivienda compartida pueden incluso plantear un horario semanal juntos y hacer cosas que disfrutan: desde viajes hasta juegos en la casa. ¡Es fácil que surjan estas opciones si ya son amigos!

Privacidad y control

Uno de los mayores beneficios de la vivienda compartida es que las personas tienen el control sobre su casa. Perder el control y la independencia son dos cosas que a los ancianos les cuesta mucho a medida que envejecen y dejan de trabajar. En lugar de ser enviadas a una desconocida casa de retiro, las personas mayores están prefiriendo vivir con personas que conocen. Pueden tener su propia habitación o apartamento y al mismo tiempo tener compañía. En la mayoría de las casas de retiro se tiene que compartir habitación con otras personas, pero estas no siempre se pueden elegir. Los compañeros de habitación que sufran de demencia o depresión pueden hacer que sea difícil convivir. Por ejemplo, puede que tengan noches de terror, episodios de gritos y más. Escoger la privacidad en un ambiente de vivienda compartida seguro mejora la calidad de vida de todos.

Una opción rentable para todos

Los asilos pueden ser muy costosos, incluso con seguro. Si alguien no cuenta con un seguro, entonces puede ser bastante difícil pagar una casa de retiro con muchas comodidades extra. Una casa compartida les da a los ancianos más opciones para sus últimos años sin hacer quebrar su cuenta bancaria o la de su familia. Las personas mayores comparten los gastos como en una casa: desde la factura de servicios y la renta hasta la comida y los servicios de salud.

Tranquilidad mental

Gracias a la comunidad, los ancianos siempre tendrán a alguien cerca. Si vivieran solos en casa, podrían pasar horas o días para que alguien se diera cuenta de que se han caído o de que se han enfermado. En la vivienda compartida existen otras personas que se darán cuenta si no ven a alguien. A todos les da paz mental saber que su ser querido está a salvo. Si alguien tienen un problema de salud, la comunidad se enterará de eso e incluso pueden revisar a su amigo. Además, hay chequeos preventivos regulares cuando los profesionales de la salud que escogieron visitan la casa.

Muchas opciones de servicios de salud

Un ambiente de vivienda compartida puede tener cualquier nivel de cuidado médico. Algunos ancianos echan una mano y contratan servicios de enfermería que los apoyen durante todo el día, mientras que en otros solo hay profesionales que vienen por una o dos horas al día. Dicho esto, si alguien se enferma, sus amigos están ahí para ayudar a esa persona, incluso en sus años más avanzados. Contar con una comunidad cerca evita que ocurran muchos problemas. Realmente depende de los ancianos y sus familias pensar en el nivel de cuidado que se necesita. La mejor parte de la vivienda compartida es que todo el mundo tiene voto en el personal de apoyo. Los ancianos pueden ayudar a entrevistar candidatos y las familias siempre van a saber quién está trabajando con su ser querido en cualquier momento determinado.

Evita las historias de terror

Las noticias están llenas de historias de terror de casas de retiro donde abusaron de las personas ancianas tanto física como mentalmente. Las familias pueden estar seguras de que su ser querido no será maltratado si está viviendo con sus amigos. Muchos asilos también tienen personal de mala calidad, la razón por la que ocurre el maltrato. La vivienda compartida con amigos es una excelente solución para familias que quieren saber que su ser querido está seguro, feliz y cuidado.

Nadie tiene que perder sus últimos años en un estéril asilo. En cambio, la vivienda compartida les proporciona a los ancianos independencia, privacidad y una comunidad. Pueden pasar sus últimos años riendo, cocinando y socializando con personas de su misma edad. Las familias no tienen que preocuparse más cuando la persona ya no puede vivir sola. Habla con las personas ancianas de tu familia hoy y explora esta rica alternativa a los asilos. Tiene beneficios mentales y físicos a largo plazo que son rentables y seguros. No esperes hasta el último minuto para pensar en esta opción. Un poco de planificación hoy puede convertir en una realidad una vivienda compartida con amigos para ti o tu familiar.

Los asilos son la forma tradicional. Entremos en la nueva tendencia. Cuéntale más a tus seres queridos sobre compartir vivienda con sus amigos al correr la voz acerca de este artículo.

Nuestro contenido está creado a partir de nuestros mejores conocimientos; sin embargo, es de naturaleza general y no puede sustituir en modo alguno una consulta con tu médico. ¡Tu salud es importante para nosotros!