Unos valientes rescatistas ayudaron a un osito que tenía la cabeza atorada en un balde

Dic 16, 2019

A un pequeño oso negro se le había quedado la cabeza atorada en un cubo. El osito pasó aproximadamente un mes tratando de zafarse. Tuvo suerte, porque un equipo de salvadores lo ayudó.

Tal como reportó PennLive Patriot-News, Dean Hornberger se dedica a rescatar animales, así que cuando él y Samantha Eigenbrod, su novia, se toparon con la foto de un oso que tenía la cabeza atorada en un cubo de basura, tomaron la decisión de ubicar al animal y ayudarlo.

El oso había estado vagando por el condado de Clarion, en Pennsylvania, y pasó bastante tiempo con el cubo en la cabeza (aproximadamente un mes). Las autoridades de protección de la fauna silvestre eran conscientes del problema, pero los trabajadores decían que mientras el oso estuviera en buena forma y pudiera moverse, no podían tomar medidas.

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En 2014, durante el Día del Trabajador, Dean y algunos de sus amigos se propusieron salvar al animal.

Pero tras varias horas de búsqueda, el equipo de rescate había perdido las esperanzas. Estaban a punto de tirar la toalla, pero en el momento justo, apareció el oso cerca de una calle.

Cuando Dean se le acercó, el oso salió corriendo. Le costó mucho ponerle las manos al cubo, pero al final lo logró, y empezó a jalar de él. Los tirones continuaron durante un tiempo, pero luego el oso se escapó y salió corriendo a la calle nuevamente.

Dean fue tras el oso, mientras un auto se dirigía hacia ellos. Terminaron a un lado de la carretera, donde se reunieron con los amigos de Dean. Allí todos lucharon contra el oso hasta ponerlo contra el piso, y empezaron a serruchar el cubo para poder liberar al pobre animal.

Inmovilizar al oso no fue fácil, y tampoco fue fácil abrir el cubo. Sin embargo, todo ese trabajo valió la pena, porque finalmente el equipo de rescate logró liberar al animal.

El oso huyó rápidamente en cuanto se dio cuenta de que estaba libre. Todo el mundo lo animó, porque estaban contentos de que todo hubiera salido tan bien. De no ser por ellos, seguramente el pobre osito hubiese muerto de una forma absurda y terrible: con un balde atascado en la cabeza.

Échale un vistazo al video de este rescate, y cuéntales la historia a tus amigos. Seguramente este final feliz les llenará el corazón de alegría.