Pidió un desayuno en el restaurante y lo echaron. ¡Pero los dueños terminaron arrepintiéndose

Mar 13, 2019

El trabajo en los restaurantes tiene fama de ser muy arduo, ya que el personal siempre tiene que estar atendiendo a muchas personas, y cada cliente tiene una personalidad diferente. De acuerdo con las estadísticas, el sector registra una alta tasa de rotación entre los empleados, lo que significa que muchos son despedidos. Por esta razón, es muy difícil retener personal altamente capacitado, y también es complicado capacitar adecuadamente a los nuevos trabajadores.

Tras completar el proceso de reclutamiento de personal, es fundamental adelantar un buen programa de capacitación. De lo contrario, los restaurantes pueden empezar a presentar muchos problemas, que pueden ocurrir por ignorancia o impericia. Por ejemplo, una joven, ignorando las leyes sobre animales de servicio, trató injustamente a un veterano del ejército de los Estados Unidos. ¿Por qué? ¡Sigue leyendo!

Durante más de 30 años, el mayor Diggs Brown sirvió a su país como oficial del ejército. Entre las tareas que cumplió, se destaca una misión en Afganistán. Como pasa con la mayoría de los oficiales, regresó a casa sufriendo un terrible trastorno de estrés postraumático. Su perro, Arthur, le ayuda a superar los malos recuerdos acompañándole a todos lados.

Aunque pocos lo saben, hay una ley en Estados Unidos que permite que algunas personas discapacitadas con casos especiales puedan llevar a sus mascotas consigo en cualquier lugar, independientemente de las leyes inferiores que puedan existir.

Según el Mayor Diggs, Arthur ha sido de gran ayuda para él, permitiéndole recuperarse de sus pesadillas. Cuando sufre ataques de ansiedad, Arthur le recuerda que está en casa, sano y salvo, y que no hay nada que temer. Diggs dice que su bienestar depende del perro, especialmente cuando no está recibiendo medicación.

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Hay una clara línea que separa a los animales de terapia de los de servicio. Sólo los perros pueden ser considerados como animales de servicio. Los perros de servicio están por encima de todas las normas y están autorizados a acompañar a sus dueños en los restaurantes, siempre y cuando lleven su identificación como perros de servicio. A diferencia de los animales de terapia, los perros de servicio se someten a un entrenamiento exhaustivo, para asegurar que mantengan los buenos modales en lugares públicos.

En 2015, el mayor Diggs estaba de visita en Chicago, cuando decidió desayunar antes de regresar a Colorado, donde vive. Decidió desayunar en Cochon Volant, un bistro francés. Como lo haría en cualquier restaurante, se sentó a esperar que un camarero lo atendiera. Pero una mesera se le acercó, y le dijo que en el restaurante no se permitía el ingreso de perros.

El mayor Diggs le informó que Arthur era un perro de servicio, y que la ley permitía que lo acompañara a donde quisiera. Así que le pidió a la mesera que le trajera su desayuno, como es debido. La señorita regresó, pero esta vez le exigió que, si no quería cumplir con las normas del local, debía retirarse.

Visiblemente irritado, el Mayor Diggs se retiró del restaurante, y se dirigió al aeropuerto para tomar su vuelo de regreso a Colorado. El incidente perturbó su paz, así que planeó informar al público sobre los perros de servicio a través de Facebook.

Él transmitió su experiencia con Arthur con el objetivo de educar a la sociedad y evitar que casos como el suyo le sucedieran a otros dueños de perros de servicio.

Como consecuencia, el restaurante Cochon Volant respondió a la publicación de Diggs, que se había viralizado. Se disculparon en nombre de la joven, explicando que no estaba informada de tales casos. El restaurante explicó que revisarían su protocolo de entrenamiento, para evitar que ocurrieran incidentes similares en el futuro.

Puppies Behind Bars, la institución donde Arthur fue entrenado, recibió una donación de Cochon Volant como muestra de agradecimiento. El Mayor Diggs ofreció un discurso al público cuando participaba en un evento organizado por No Barriers, una asociación que atiende a veteranos con discapacidades de posguerra.

Afirmó que su intención era evitar que los perros de servicio fuesen tratados injustamente, cosa que sucede a menudo. Sin embargo, dijo que no le guarda rencor a la camarera que lo atendió, ni al restaurante. Diggs se alegró al ver que el restaurante respondió a su publicación, prometiendo mejorar sus servicios.

La campaña del Mayor Diggs ya han llegado a mucha gente. Él solo quiere que la gente esté mejor informada sobre los perros de servicio, y sobre lo útiles que son para tantas personas. ¡Ayudémoslo! Comparte esta historia con tus amigos y seres queridos, para que todos estén informados.