La liberación de una osa que estuvo una jaula oxidada durante 30 años es algo que vale la pena ver

Sep 12, 2020

Ningún animal debería ser forzado a realizar trucos o espectáculos en contra de su voluntad, solo para diversión de los seres humanos. Se trata de una costumbre siniestra que se ha practicado por cientos de años. Desde tiempos remotos, los seres humanos han buscado maneras de manipular a los animales para ganar dinero. Ese fue el origen de los circos y parques de atracciones.

Hemos obligado a todo tipo de animales a realizar trucos humillantes y peligrosos sin ofrecerles nada a cambio. Los dueños del espectáculo se hacían ricos, mientras que los animales solo recibían alojamientos en jaulas y una pobre alimentación que les causaba desnutrición.

Asegúrate de llegar al final de este artículo para ver el video completo.

Afortunadamente, parece que los tiempos han cambiado. Muchos circos de renombre han cerrado y los acuarios tienen políticas más adecuadas para el mantenimiento de la fauna marina. Por ejemplo, el famoso acuario Sea World ha prometido no seguir manteniendo orcas en cautiverio.

Aunque todavía hay muchas cosas por mejorar, es bueno ver que estén ocurriendo grandes cambios. Pero hay que recordar que estos cambios también se los debemos a todos los animales que sufrieron manipulación y abuso en el pasado, y a los que lo siguen sufriendo en la actualidad.

Fifi es uno de esos animales que han sufrido mucho: la mantuvieron en cautividad por más de 30 años solo para divertir a otras personas.

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Fifi es una hermosa osa que ha pasado tres décadas tras las rejas. Fue obligada a realizar trucos confusos y peligrosos durante los primeros diez años de su vida. Y cuando su carrera en los escenarios llegó a su fin, la mantuvieron encerrada por veinte años más.

Nunca le permitieron estar al aire libre y nunca la cambiaron de jaula.

Sufrió tanto física como mentalmente durante todos esos años, perdiendo los mejores años de su vida, un tiempo que es simplemente irrecuperable.

Por fortuna, el caso de Fifi llegó a los oídos de varios miembros de la asociación PETA, quienes decidieron atender su lamentable caso.

Los trabajadores de la organización rescataron a Fifi de su cautiverio y la llevaron a un santuario de osos.

Los rescatistas estaban preocupados por la reacción que podría tener la osa ante su nuevo ambiente.

Cuando los de PETA descubrieron a Fifi, notaron que estaba extremadamente flaca para la edad que tenía. Además, tenía artritis y no había recibido tratamiento. No nos podemos imaginar cuánto debió sufrir esta osa. La organización llevó a Fifi a su santuario en el estado de Colorado con la esperanza de que allí pudiera mejorar.

Al cabo de cinco meses, Fifi lucía totalmente distinta. Había ganado mucho peso y estaba más activa que nunca. Ha demostrado ser muy sociable con los demás osos y le encanta correr por todo el santuario.

Ahora es una osa muy feliz.

En el video de abajo puedes ver su asombrosa transformación:

¿No es maravilloso ser testigos de su transformación? ¿Alguna vez tuviste la oportunidad de mejorar la vida de un animal? Déjanos tus comentarios abajo, y no olvides mostrarles este artículo a tus amigos para enviarles un mensaje de esperanza y amor.

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