Así se ve en la actualidad Christina Philips, la participante del programa sobre pérdida de peso "My 600-lb-Life"

Sep 22, 2021

El reality show de TLC "My 600-lb Life" sigue la historia de personas que luchan contra el sobrepeso y las dificultades a las que se enfrentan por tener la etiqueta de obesos. Cada episodio sigue un año en la vida de uno de estos individuos y documenta sus intentos de perder peso. Algunos de estos individuos aparecen más tarde en episodios de actualización en los que los espectadores tienen la oportunidad de ver hasta dónde han llegado en su viaje por estar saludables.

Christina Phillips apareció en la segunda temporada de "My 600-lb Life" en 2014. Comenzó su viaje con un peso de más de 317 kilogramos a la edad de 22 años. La salud de Phillips estaba en su punto más crítico, ya que estaba postrada en la cama y no había salido de casa en dos años. Después de haber llegado a depender tanto de los demás para cosas como sus actividades cotidianas y su sustento, Phillips se dio cuenta de que tenía que hacer un cambio. Su camino no fue fácil, pero no se detendría y seguiría adelante para intentar perder peso de forma saludable y dar los pasos necesarios para recuperar el control de su vida.

Desde su paso por el reality show, Phillips ha hecho muchos cambios en su vida para mejorar su salud física y mental. Su aspecto ha cambiado drásticamente, y también ha podido celebrar algunos hitos increíbles en su vida personal. Aunque su viaje ha estado lleno de desafíos, ha sido increíblemente inspirador seguirlo. Sigue leyendo para saber más sobre el viaje de Phillips y cómo se ve en la actualidad.

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Cómo empezó todo

"My 600-Lb Life" empezó a emitirse en 2012 en TLC. El programa tenía una premisa sencilla: filmar a pacientes con obesidad mórbida a lo largo de su viaje para perder peso. La serie original contaba apenas con cuatro participantes, que fueron filmados durante un periodo de varios años, desde 2004 a 2011. El programa intentaba ser una mezcla de reality show y documental, que explicara los procedimientos médicos que podrían ayudar a los pacientes con obesidad mórbida y vislumbrar los problemas subyacentes que motivaron un aumento de peso tan asombroso.

Ya que esta primera miniserie tuvo una excelente acogida, TLC decidió renovar el programa y seguir adelante con el rodaje de otra serie. Sin embargo, algunas cosas tenían que cambiar. Se consideró que no era factible que la siguiente serie abarcara siete años de la vida de los participantes, así que a partir de la segunda temporada, solo los filmaron durante un año. En las temporadas siguientes el tiempo de filmación se redujo aún más y los participantes solo fueron filmados durante seis meses.

Curiosamente, aunque el tiempo que el equipo de filmación acompañaba a los pacientes disminuyó, el tiempo de emisión aumentó. TLC pasó de emitir episodios de una hora de duración a emitirlos de dos horas. Se añadieron episodios especiales de recapitulación que resumían no solo los acontecimientos anteriores, sino que añadían hechos y secuencias adicionales que antes no se utilizaban para los episodios.

Un personaje recurrente y miembro importante del reparto del programa es el doctor Younan Nowzaradan, un cirujano especializado encargado del cuidado y tratamiento de los pacientes obesos. En la serie acortan habitualmente el nombre y se refieren a él como Dr. Now. Durante la segunda temporada de la serie, los espectadores pudieron seguir el viaje de Christina Phillips.

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Al comienzo de la segunda temporada, Phillips pesaba aproximadamente 290 kilogramos. En el transcurso del rodaje, su peso se elevó y llegó a pesar 321 kilogramos. Esto situó a Phillips en la categoría de obesidad mórbida y significó un riesgo notable para su salud.

Al igual que el resto de participantes, Phillips luchaba con la dinámica de su vida diaria. Era una mujer de 22 años para el momento y debería haber estado disfrutando de su juventud y de la mejor época de su vida. En cambio, luchaba por caminar incluso unos metros dentro de su propia casa. De acuerdo con lo que informa Newsner, el simple hecho de levantarse de la cama y caminar hasta la cocina ya era un reto. Incluso, según ella misma en ese momento, se sentía como si "fuera a morir".

Era incapaz de llevar cualquier tipo de vida normal. Mantener un trabajo era imposible; mantener su casa limpia por sí misma era imposible. Incluso las alegrías más sencillas, como dar un paseo con su familia o sus seres queridos, estaban fuera de sus posibilidades. Phillips se sentía profundamente infeliz y decidió buscar ayuda y formas de reducir su peso.

Durante su episodio en el programa, nos enteramos de que su aumento de peso había empezado de forma paulatina cuando era una niña. A medida que la presentaban a ella y a su situación familiar frente a los espectadores, rápidamente quedó claro que parte de la razón por la que tenía tantos problemas para perder peso era que su marido de entonces y su madre no eran de mucho apoyo. En un breve pero conmovedor clip extraído del episodio (que ya ha acumulado más de seis millones de visualizaciones), Phillips visita al doctor Nowzaradan para registrar su peso y hablar de la evolución del tratamiento.

El clip muestra a Phillips comentando que creía que debía haber perdido algo de peso, ya que su apetito había disminuido o eso le parecía a ella. Su marido, Zach, y su madre, no tardaron en mostrarse de acuerdo y tranquilizarla. Desgraciadamente, como los espectadores también descubren, la familia había estado comiendo principalmente comida rápida en los últimos días.

Cuando llegan a la consulta del doctor Nowzaradan y Phillips se acerca a la báscula, se produce la triste constatación: no ha perdido peso, sino que ha ganado casi ocho kilogramos. Por supuesto, la familia está conmocionada y desanimada. Se ve a Phillips intentando consolarse mientras menciona que el peso podría haber sido solo un exceso de agua. El doctor Nowzaradan rápidamente cercena esa posibilidad al afirmar: "No es agua. Para eso, tendrías que beber más de 1000 litros de agua".

Phillips asiente cabizbaja. La madre interviene para explicar por qué la familia no ha tenido tiempo de cocinar comidas saludables. El doctor Nowzaradan la reprime rápidamente y sin ninguna piedad.

"Eso es muy típico", explica el cirujano y especialista en obesidad. "Cuando tienes un disparador aquí, cuando te hago una pregunta, el disparador responde. Así que, ¿por qué no dejas que ella responda?".

Este clip muestra una parte del problema al que se enfrentan muchas personas con obesidad extrema, el cual Philips también tuvo que superar: la familia y los amigos que actúan como disparadores. También es un tema recurrente en el programa. La familia y los amigos pueden convertirse en disparadores por muchas razones diferentes. Algunos quieren ayudar, pero lo hacen de forma equivocada, por ejemplo, cocinando para la persona obesa pero utilizando los ingredientes equivocados o preparando demasiada comida.

Otros ven a la persona obesa luchando por seguir su dieta, y se sienten muy infelices en el proceso. A menudo, estos disparadores dan pequeñas "recompensas" por seguir la dieta, como un bocadillo dulce o una comida que está fuera de la dieta, porque piensan que unos pocos tentempiés no harán ningún daño y odian ver a sus seres queridos sufriendo.

Sin embargo, este comportamiento no es útil. En realidad, hace más difícil que las personas que intentan perder peso tengan éxito en ello. En el video, el doctor Nowzaradan también lo explica, y termina diciendo:

"Tenemos que separar a Christina de su disparador, así que vamos a internarla".

En una entrevista con PEOPLE de 2017, el doctor Nowzaradan explicó que esta parte de su trabajo es una de las más importantes, pero también la más dura:

"Las familias pueden ser disparadoras o inspiradoras. Contar con una familia que apoye a los pacientes en su viaje de pérdida de peso es un componente importante para su éxito. Si no lo tienen, es casi imposible que tengan éxito a largo plazo, a menos que eliminen a esas personas de su entorno. Así que tienen que cambiar la dinámica con esos disparadores o separarse de ellos si quieren tener éxito".

En el caso de Christina Phillips, el tratamiento fue un éxito. Sin embargo, hacer dieta y el ejercicio por sí solo no sirvió de nada. También entró en terapia para comprender qué la impulsaba a comer en exceso y para trabajar en los problemas subyacentes. El doctor Nowzaradan también explica que, en estos casos graves de obesidad, los problemas y las luchas psicológicas siempre forman parte del paquete.

En declaraciones a PEOPLE, el especialista dijo:

"La obesidad grave es una condición física y psicológica compleja con muchos componentes. No darse cuenta de que gran parte de la lucha es psicológica y no solo física puede ser el mayor obstáculo para el cambio con los pacientes. Muchos se niegan a admitir que tienen compulsiones emocionales o trastornos psicológicos compulsivos que los llevan a comer en exceso".

En el caso de Phillips, parte de su transformación hacia una vida sana fue también el divorcio de su marido de entonces, Zach. Durante el transcurso del programa, los espectadores y la propia Phillips se dieron cuenta de que Zach era su mayor disparador. En algún momento, afirma el sitio web Looper, llegó a decir que le gustaba que su mujer dependiera de él para la vida diaria. En el posterior episodio de recapitulación del spin-off de la serie "My 600-lb Life - Where Are They Now?", Phillips explica que la relación con su antiguo marido tuvo una gran influencia negativa en su comportamiento. "Tuve una relación muy mala. Y eso definitivamente, creo, ha tenido un impacto negativo en mí".

Desde el año 2014, la vida de Phillips ha cambiado mucho. Por fin puede llevar una vida normal e ir en busca de la felicidad. En una entrevista con PEOPLE de 2017, Phillips explica lo mucho que ha cambiado su vida para mejor tras su paso por el programa.

"Ha sido bastante increíble recuperar mi vida. Ahora puedo hacer muchas más cosas. Es genial. Antes no podía caminar dos metros sin sentir que iba a morir. Ahora puedo hacer casi cualquier cosa que me proponga".

Cómo es su vida hoy en día

En la misma entrevista, Phillips también explica que las cosas más sencillas de la vida son las que le dan más satisfacción y felicidad.

"Las cosas sencillas de la vida me resultan agradables. Sé que parece una tontería, pero es la respuesta más sincera. El simple hecho de caminar y poder ir al parque con mi sobrino. [Es] lo más sencillo, como llevarlo al parque o ir de compras o conducir. Ahora soy mucho más feliz. Poder despertarme por la mañana y salir de la cama sin sentir que voy a morir, doy gracias a Dios cada mañana por ello. Estoy muy bendecida por tener una segunda oportunidad en la vida".

En declaraciones a la revista Women's Health ese mismo año, Phillips explicó con detalle cómo se las arregla para mantener su peso y estar sana:

"Me mantengo en el buen camino alejándome de los carbohidratos simples, como los refrescos, el azúcar, las patatas fritas y los alimentos procesados. Me aseguro de registrar todo lo que como para rendir cuentas. También preparo la mayoría de mis comidas para que todo esté listo y no picar sin sentido. Asegurarme de dar al menos 10.000 pasos al día e ir al gimnasio al menos cuatro veces por semana también me ha ayudado a mantener mi peso. Mi vida ha cambiado mucho desde que perdí todo ese peso. Puedo hacer cosas que nunca imaginé posibles cuando pesaba más de 300 kilogramos. He podido probar el paracaidismo en interiores y también soy capaz de seguir el ritmo de mi sobrino de tres años. Logro caminar kilómetros sin cansarme. Y eso está muy lejos de cuando unos pocos metros me hacían sentir que me moría".

Y eso no es lo único que ha cambiado en ella. Después de divorciarse de su anterior marido y recuperarse de los efectos abusivos de su relación, el amor volvió a aparecer en su vida.

En el 2016, de acuerdo con lo que el Daily Mail informó, había iniciado una relación y se había ido a vivir con Shane, un viejo amigo de la infancia al que conocía desde hacía más de diez años. Lamentablemente, también se informó que sigue sintiendo una profunda vergüenza por su cuerpo, y que a veces se siente como si no hubiera perdido nada de peso. "Es raro porque cuando pesaba 317 kilogramos no podía ni siquiera salir de casa, pero ahora que puedo sigo sin sentirme normal", la cita el medio.

Shane, su nuevo novio, la ayuda a superar su ansiedad lo mejor que puede. A pesar de que ella siente la necesidad de ocultar los brazos y las piernas, su nueva pareja la empuja a salir de casa con él y a pasar tiempo fuera.

Ahora Phillips no solo puede disfrutar de la vida en su nuevo y saludable cuerpo, sino que también ha encontrado una buena pareja con la que pasar su vida. Una sorpresiva publicación en Facebook de 2020 reveló que Phillips estaba embarazada de su primer hijo. En el post aparecía su sobrino con una camiseta que decía "Mi tía tiene a mi nuevo mejor amigo en la barriga", y la propia Phillips sostenía una imagen de la ecografía mientras sonreía ampliamente. Aunque no ha publicado ninguna declaración o anuncio oficial desde entonces, su página de Instagram se actualizó con la información "Mommy to Ethan 2/3/21" ("Mamá de Ethan desde 3/2/21"), por lo que es seguro suponer que su embarazo avanzó con normalidad. Felicitaciones a Phillips por dar un giro a su vida, encontrar el amor y tener un bebé sano.

¿Qué opinas de Christina Phillips y de cómo se ve actualmente? ¿Te sorprendió saber cuánto peso ha perdido? Cuéntanos y comparte el artículo con familiares y amigos.

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