Abuela es atacada por dos perros durante un paseo, pero logró salir con vida

Feb 27, 2019

Para la mayoría de la gente, las mascotas son parte de la familia. Los amamos, y algunos hasta dicen que los aman como si fueran sus propios hijos o nietos. Pero, ¿Qué pasaría si pusieran a prueba ese amor? ¿Sacrificarías tu vida para proteger a tu mascota, como lo harías con un hijo o un nieto? Una abuela, madre de tres hijos, hizo justamente eso recientemente, y su historia de amor y auto-sacrificio se ha viralizado.

Esta es Jill Jones y su perro Charlie, de raza Cockapoo

Cuando un animal busca atacarte, lo recomendable es mantener la calma, evitar el contacto visual y ponerte a salvo lentamente. Pero, ¿qué pasa si no eres tú el que está a punto de ser atacado? Ya es bastante difícil pedirle a los niños que nos acompañan que tomen medidas defensivas, así que pedirle a un perro que está a punto de ser atacado que se quede quieto y tranquilo, es demasiado. Eso simplemente no va a suceder.

Jill Jones salió a dar un paseo con su perrito de tres años, Charlie. Se había dado cuenta de que dos perros más grandes que parecían bulldogs la estaban persiguiendo. Ella no se asustó; simplemente decidió mantenerse alerta y continuar su caminata. Sin embargo, a medida que se acercaban más y más, el pánico se apoderó de Jones, porque se dio cuenta de la "mirada salvaje" en los ojos de esos perros, una mirada que ella describió como "furiosa". Momentos después, los dos perros la atacaron.

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Jones estaba aterrorizada. Sólo tuvo pocos segundos para reaccionar ante el ataque. Ella describió la escena: Charlie parecía un juguete de trapo siendo destrozado por esos dos perros.

Pero inesperadamente, Jill echó a un lado su instinto de auto-preservación y puso su propio brazo para que los rabiosos perros lo mordieran, y así dejaran a Charlie en paz. Dicho y hecho, los dos perros decidieron dejar a Charlie y morder con todas sus fuerzas la mano de Jones, y la destrozaron.

Los vecinos escucharon los gritos y corrieron a ayudar a Jill. Patearon a los perros para que la soltaran. Un hombre se las arregló para agarrar a uno de los perros por el cuello e inmovilizarlo hasta que llegaran las autoridades. El otro perro huyó, pero luego fue ubicado por los funcionarios en la casa de su dueño.

Mientras tanto, uno de los vecinos que puso fin al ataque llevó a la señora Jones y a Charlie a su casa, y les dio los primeros auxilios. Jill dijo que los hombres que la ayudaron eran unos verdaderos héroes, porque realmente le salvaron la vida. La abuela afirmó que sus salvadores no se lo pensaron dos veces antes de quitarle los perros de encima.

Tanto Jill como su perro requirieron tratamiento médico después del ataque, y ahora se enfrentan a una larga recuperación, pero está claro que ambos son unos sobrevivientes. Las heridas punzantes que recibió Charlie aún están sanando. Jill tuvo que someterse a una cirugía en su mano, que actualmente se encuentra vendada. Al retirarse del hospital, Jones dijo que el solo hecho de oír a unos perros ladrando por la calle le infundió miedo. Aún así, ella está agradecida de que tanto ella como Charlie salieron con vida, porque no podía imaginarse la vida sin él.

Los perros atacantes fueron detenidos por las autoridades. Están investigando el incidente para determinar si los perros tendrán que ser sacrificados. En la mayoría de los casos y jurisdicciones, cualquier animal que ataca a un ser humano es sacrificado, para prevenir futuros ataques.

Así que, antes de poner en duda que la gente pueda llegar a amar tanto a sus mascotas, hasta el punto de sacrificarse, recuerde la historia de Charlie, Jill Jones y quienes les salvaron la vida.

¿Alguna vez has amado a una mascota? ¿Alguna vez tu mascota y tú fueron atacadas? Cuéntanos lo que piensas, y no olvides compartir esta historia de supervivencia con todos tus contactos.